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miércoles, 15 de diciembre de 2010

viernes, 29 de octubre de 2010

FERTILIZANTES USADOS EN PROGRAMAS DE FERTIRRIGACIÓN




- Nitrato amónico 33.5% N: es el conocido 33.5, quizá el abono sólido más empleado en fertirrigación, con la mitad de su nitrógeno en forma nítrica y la otra mitad en forma amoniacal. Sin embargo en hidroponía su utilización se reduce al empleo de dosis muy pequeñas. Esto es debido a la fitotoxidad del ion amonio (NH4+). Esta forma nitrogenada es directamente asimilable por la planta y, en la zona del sureste español, por encima de 0.5 mm en la solución nutritiva ya puede presentar problemas de toxidad, por ello en cultivo hidropónico sólo se utiliza nitrato amónico en situaciones de gran demandade nitrógeno. Sin embargo, para el cultivo en suelo es un fertilizante cuyo empleo ofrece muchas ventajas, es acidificante, de gran riqueza y la forma amónica es retenida por los coloides del suelo (minimizando las pérdidas por lavado del perfil) y es absorbida por la planta a medida que se transforma en ion nitrato mediante el proceso de nitrificación realizado por bacteriasnitrificantes. La CE de una solución de nitrato amónico de 0.5 g/l en agua pura es de 850 ms/cm, es decir, provoca aumentos de CE elevados.

- Urea 46% N: es el fertilizante nitrogenado de mayor riqueza, con un 46% de nitrógeno en forma amídica, que debe pasar a ion nitrato para ser absorbido por el cultivo. No se emplea en cultivo hidropónico, pero sí es muy utilizada en fertirrigación de cultivos en suelo, donde se transforma en la forma nítrica tras un paso intermedio por la forma amoniacal. Estas transformaciones son dependientes de múltiples factores tales como humedad, temperatura, tipo de suelo, contenido en materia orgánica, etc., lo que origina no tener totalmente controlado su grado de aprovechamiento en la nutrición del cultivo. Durante su proceso de fabricación puede quedar contaminada por un compuesto fitotóxico denominado biuret. Este, como norma general, debe ser inferior al 0.3% para su empleo en fertirrigación. Desde el punto de vista de la CE, constituye una muy ventajosa excepción, al ser una forma orgánica no disociada en disolución, no provoca aumento alguno de la CE al adicionarla al agua de riego.

- Nitrato potásico 13-46-0: constituye la fuente potásica más utilizada en fertirrigación. Frecuentemente se cubren las necesidades de potasio con el uso exclusivo de este fertilizante. Una disolución de 0.5 g/l en agua pura presenta una CE de 693 ms/cm, es decir, muestra incrementos de CE relativamente elevados.

- Nitrato cálcico 15.5% N y 27% CaO: es un fertilizante muy empleado en fertirrigación. El suministro de cantidades de calcio adicionales a las presentes en el agua de riego resulta a veces beneficioso ante excesos relativos de sodio (para prevenir la degradación de la estructura del suelo) y de magnesio o para prevenir fisiopatías ocasionadas por deficiencia cálcica tales como el blossom end rot (podredumbre apical) de tomates, pimientos y melones, el tipburn de lechugas o el bitter pit de manzanas. Una pequeña parte de su nitrógeno (alrededor del 1%) está en forma amoniacal, y puede ser suficiente para cubrir las exigencias de esta forma nitrogenada en situaciones de gran demanda en cultivo hidropónico. El mayor inconveniente de este fertilizante es su precio. Una disolución de 0.5 g/l presenta una CE de 605 mS/cm, muestra niveles medios de incremento de CE.

- Nitrato de magnesio 11% N y 15.7% MgO: abono empleado sólo ante situaciones de potencial carencia de magnesio; su empleo no está muy difundido. Una disolución de 0.5 g/l presenta una CE de 448 ms/cm, es decir, muestra incrementos de CE bajos.

- Sulfato amónico 21%N y 58% SO3: abono empleado en situaciones de potencial carencia de azufre, es acidificante y su uso en hidroponía está muy limitado por lo anteriormente referido respecto al ion amonio. Una disolución de 0.5 g/l presenta una CE de 1033 ms/cm, es decir, provoca aumentos de CE extremadamente altos (además de mostrar una riqueza nitrogenada no muy elevada), por lo que su empleo con aguas de riego salinas es poco aconsejable, sobre todo si son ricas en sulfatos.

- Sulfato potásico 50-52% K2O y 46.5-47.5% SO3: es el segundo abono potásico más ampliamente utilizado. Su empleo viene motivado principalmente por situaciones de carencia potencial de azufre o por necesidades de abonado potásico sin incrementos en el aporte de nitrógeno. Una disolución de 0.5 g/l muestra una CE de 880 ms/cm, por lo que provoca aumentos de CE altos, limitando su empleo en aguas de alta salinidad, sobre todo si en ellas predomina el ion sulfato.

- Sulfato de magnesio 16% MgO y 31.7% SO3: es generalmente la fuente de magnesio empleada en fertirrigación ante situaciones potenciales de carencia magnésica, ya que se aporta el magnesio adicional necesario sin modificar el equilibrio NPK. Una disolución de 0.5 g/l tiene una CE de 410 ms/cm; es un abono que provoca incrementos de CE bajos.

- Fosfato monoamónico 12% N y 60% P2O5: es el abono fosfatado sólido más empleado en fertirrigación. En cultivo hidropónico su uso está limitado ya que la totalidad de su nitrógeno está en forma amoniacal, en suelo. Su empleo está siendo cada vez más desplazado por las múltiples ventajas que supone la utilización de ácido fosfórico como fuente de fósforo. Una disolución de 0.5 g/l muestra una CE en agua pura de 455 mS/cm, es decir, provoca incrementos bajos de CE.

- Fosfato monopotásico 51% P2O5 y 34% K2O: se trata de un abono de excelentes cualidades físico-químicas y nutricionales, pero con un precio muy elevado. En hidroponía puede ser empleado con aguas muy buenas, con escasa presencia de bicarbonatos (donde el empleo de ácido fosfórico hace caer el pH hasta valores extremadamente bajos). Una disolución de 0.5 g/l presenta una CE de sólo 375 ms/cm. Es un fertilizante que provoca aumentos de CE muy bajos.

- Cloruro potásico 60% K2O: fertilizante de gran riqueza en potasio, pero con el inconveniente de aportar gran cantidad de cloruro, con lo que su uso queda restringido a aguas de buena calidad, con niveles de cloruros nulos o muy bajos. Una disolución de 0.5 g/l muestra una CE de 948 ms/cm, provoca incrementos de CE muy altos.

- Cloruro sódico: es la conocida sal de mesa o sal común. Se utiliza en situaciones concretas de agua de muy baja CE en cultivos como tomate, que requieren CE relativamente altas para favorecer procesos de maduración, firmeza de la fruta y, sobre todo, elevación de su contenido en azúcares. La CE de una disolución de 0.5 g/l de cloruro sódico en agua pura es de 1003 ms/cm, es decir, se trata de un productobarato que genera incrementos de CE muy elevados, lo pretendido con su empleo.

- Solución nitrogenada N-32: la utilización de abonos líquidos está ampliamente difundida en las técnicas de fertirrigación, debido a la comodidad de manejo que presentan. A pesar de que en la actualidad es perfectamente factible encargar una solución concentrada a la carta, con el equilibrio nutritivo deseado, existen dos soluciones líquidas nitrogenadas de amplio uso. Una de ellas es la conocida N-32, con un 32% de nitrógeno, la mitad del mismo en forma ureica y la otra mitad a partes iguales de forma nítrica y amoniacal (se trata de una mezcla con nitrógeno procedente a partes iguales de urea y nitrato amónico). Presenta las mismas características de empleo referidas para la urea y el nitrato amónico; su utilización en hidroponía es muy restringida. Una solución de 0.5 ml/l muestra una CE de 528 ms/cm, debida casi exclusivamente al porcentaje de nitrato amónico (equivalente al 16% N) que contiene.

- Solución nitrogenada N-20: es la otra solución líquida fertilizante de uso más difundido, se trata de una solución de nitrato amónico equivalente al 20% de nitrógeno (la mitad en forma nítrica y la otra mitad en forma amoniacal), por lo que muestra sus mismas características de empleo. Una solución de 0.5 ml/l presenta una CE de 627 ms/cm.

atte Ing ALex Huerta
Fuente:http://www.monografias.com/trabajos58/riego-goteo-fertirrigacion/riego-goteo-fertirrigacion2.shtml

martes, 28 de septiembre de 2010

Caída o Aborto en Post Floración


Problema




Muchos frutales, que tienen una masiva cantidad de flores en primavera (o en la etapa de floración), tienden a tener mucha caída o abortos de frutos inmediatamente después de la caída de pétalos. La tasa de abortos de estos frutos cuajados puede ser de hasta un 60%. Esto es cierto en todos los frutales que producen una masiva cantidad de flores durante cualquier periodo. Esto es más notable en frutales que sólo desarrollan una sola semilla. Esta incluye a todas las variedades de nueces, olivos, aguacates, mangos, café y otros frutales con frutos conteniendo una sola semilla. Sin embargo, esto también ocurre en frutales con más de una sola semilla, tales como cítricos, manzanos, entre otros.


Explicación

Desde la formación del primordio de la yema floral y durante el periodo de floración, el nivel de etileno en el frutal es notablemente incrementado. Esto es necesario en cada planta que florea a fin de mantener suficientes auxinas en la parte superior de la planta de manera que una fuerte polinización ocurra.
Cada flor transmite el etileno hacia la flor vecina. Esta es una forma en que la flor trata de dominar a las flores vecinas en los puntos de fructificación en el frutal. Desde que el etileno es un gas, esta es pasada de una flor a otra. Esta sería la razón por la que las primeras flores tienen una fuerte polinización (cuando hay menos cantidad total de etileno) que las flores tardías cuando hay más etileno presente en el ambiente del frutal. Por esta razón, inhibidores de etileno pueden ser aplicados en el frutal a fin de reducir la competencia para fortalecer la polinización de cada flor. Esto es más dificultoso, sin embargo, cuando hay mucho estrés afectando a los frutales.

La segunda parte de este problema (quizá la parte más severa) es cuando un agroquímico es aplicado para reducir el etileno en las flores de la planta, esto también permite a las auxinas moverse hacia abajo. Muchas veces hay suficientes auxinas en las flores para mantener una fuerte polinización. Nuevamente, las primeras flores tendrán más acceso a suficientes auxinas a fin de estimular una fuerte polinización. Las últimas flores (o flores tardías), sin embargo, no recibirán suficientes auxinas del árbol y con ello, tendrán una débil polinización.
La cantidad de frutos caídos después de la polinización dependerá de la división celular y de la diferenciación celular de los frutillos o frutos cuajados durante e inmediatamente después de la polinización. Si los frutillo no logran desarrollar una adecuada formación de primordio de semilla, este abortará del árbol cuando aún es muy pequeño. Esto es debido a una débil polinización.
Si la polinización sólo es lo suficientemente fuerte para desarrollar inicialmente el primordio de la semilla (siendo por lo tanto defectuosa), el fruto rápidamente abortará después de la caída de flores.

Como se describe arriba, la cantidad de abortos en post floración es determinada por la fortaleza de la polinización de cada flor. Debido a los problemas del etileno y las auxinas, las primeras flores tendrán una polinización más fuerte. Las flores tardías tendrán una polinización más débil. El resultado neto, sin embargo, que entre el 40% a 60% del total de frutos en el frutal abortarán después de la caída de pétalos. Tanto el control del etileno como el incremento de auxinas ayudarán a evitar de 25% a 50% menos caída de frutos dependiendo de la variedad y el tipo de frutal.


ING. NELSON ADAIR DE LA TORRE, AGROFRUT ZAPOTLAN

Caída de Frutos en Verano

Problema




Durante el verano, muchos frutales experimentan la caída de frutos. Esto ocurre en la mayoría de frutales aproximadamente unos 80 días después de la floración.

Los productores tienden a fertilizar los frutales antes del periodo de caída de frutos de verano a fin de favorecer el crecimiento de los nuevos brotes. Ellos consideran que este nuevo crecimiento adicional tiende a reducir los problemas de caída de frutos en verano. La efectividad de esta práctica dependerá de las condiciones climáticas y de la cantidad de nuevos crecimientos que son promovidos por la fertilización.

Aún cuando la práctica arriba indicada es implementada (en donde el riego tecnificado está disponible, e inclusive bajo riego convencional), se produce la caída de frutos de verano. La cantidad de frutos caídos dependerá de las condiciones climáticas así como también de la variedad del frutal que está siendo tratado.


Explicación

Cuando cualquier fruto (tal como un fruto de nuez) que atraviesa por su etapa líquida o fluida e inicia la formación del embrión que se convertirá en semilla, si este embrión de semilla no se forma apropiadamente, el fruto (o la nuez) abortará. Esto no sólo es cierto en nueces. Esto es cierto en otros tipos de frutales, tales como aguacate, mango, cítricos, café y cualquier otro fruto con semillas (incluyendo hortalizas).

Este es un problema continuo. La severidad del daño económico causado por este problema dependerá de los factores climáticos. Durante este periodo, dentro del fruto la semilla está atravesando de la etapa líquida o fluida hacia la etapa sólida del embrión.

Durante el periodo de floración del frutal, la fortaleza y viabilidad de la polinización ocurre en cada flor. La división celular y la diferenciación celular dentro de cada frutillo determinarán si este será mantenido en el árbol o experimentará el aborto de la flor o el aborto en post flor. Esto normalmente resulta en la formación o la falta de formación del embrión de la semilla. Si la polinización no es lo suficientemente fuerte, muchos de los primeros frutos caerán porque no forman el primordio de la semilla o este primordio de semilla es deformado.

Los frutos que el árbol retiene continuarán desarrollándose y atravesarán dos diferentes fases. La primera fase es la acumulación de líquidos que causarán el inicio de la formación del primordio de la semilla.
Cuando la etapa lechosa o etapa líquida de la semilla acumula suficiente de una sola hormona entonces esta iniciará la formación del embrión de la semilla. Este es un proceso muy específico. Sólo una hormona es necesaria dentro del fruto a fin de fijar el embrión de la semilla. Las demás hormonas deben estar reducidas a muy bajos niveles a fin de tener la perfecta formación del embrión de la semilla. Las hormonas en el fruto durante este periodo que normalmente ocurren aproximadamente 8 semanas después de la floración son las auxinas. Las demás hormonas tales como ácido giberélico, ácido abscísico y citoquininas en esta etapa de formación del embrión de la semilla deben ser reducidas. Esta investigación ha sido hecha en nueces. Realmente no hay mayor diferencia entre las nueces y los demás frutales.

Los productores no deben desanimarse de realizar la fertilización previa al problema de caída de frutos en el verano. Esto no podrá, sin embargo, ser realmente efectivo debido a las variaciones condiciones del clima y las condiciones de los árboles frutales que están siendo tratados.

Aunque el momento de la formación del embrión de la semilla puede variar entre las diferentes variedades de árboles frutales, normalmente un periodo de 8 semanas después de la floración cubre a muchas de las variedades de frutales cuando la caída de frutos de verano ocurre.

ING. NELSON ADAIR DE LA TORRE, AGROFRUT ZAPOTLAN